Otra vez el tiempo nos ha jugado una mala pasada, parece ser que el seguro ese del que habla Gaspar no es muy de fiar. ¿Oh en realidad no lo paga?
Amanecía un día de esos para el olvido. De principio, a las ocho de la mañana, tiraba nieve que en pocos minutos nos puso unos dos dedos de manto blanco, y parecía que no tenía ganas de parar. Pero poco a poco se calmó y serenó la mañana. Entonces empezaron los teléfonos a sonar y los nervios a hacer acto de presencia. Unos preguntaban que cómo estaba por ahí, los otros que la carretera de esta zona está muy mal y aconsejan no circular.,los otros que anulamos, Gaspar que había salido y traía un día de sol maravilloso pero cuando pasó Burgos empezó a ver la nieve. Por aquí preocupados por si llegaría, pero llegó sin problemas, pues la borrasca era para el otro lado. Al final los nervios se fueron tranquilizando e incluso el día había serenado y parecía que se nos ponía de cara.
Empezamos la reunión con una visita guiada por el casco antiguo. Una guía nos explico con detalle el recorrido, al cual llegamos unas doce personas.
Era una cosa de valientes pues el día se presentaba de perros y vamos, qué rato pasamos. Menos mal que en el palacio de Monte Hermoso tenían un calorcito que nos reconfortó un poco, pero salimos y empezó a nevar, y ya casi ni veíamos a la guía cuando nos daba las explicaciones. Así que le dijimos que abreviara, que el día no estaba para muchas explicaciones y nos fuimos camino de San Vicente a celebrar la misa. Allí ya se nos unió el grueso del grupo. Tras la celebración y los saludos nos encaminamos hacia el restaurante, pues entre el paseo y el frío se nos había abierto el apetito.

A la comida, que estuvo muy bien, nos juntamos treinta y dos persona entre antiguos alumnos, esposas y viajeros de la asociación y en cuanto la lengua empezó a soltarse ya nadie se acordaba ni del frío, ni de la nieve, ni de nada que se le pareciera. Pero la realidad fue que al salir nevaba con todas las ganas y los nervios volvieron a relucir entre los que tenían que viajar, pues la calle tenía unos seis centímetros de nieve. Pero bueno, todos resolvieron bien el problema de llegar a casa aunque alguno se llevó algún pequeño susto…
Abril 23, 2009 a las 11:46 pm |
el relato muy bonito, pero para los que no conocemos la zona, me gustaria saber en que ciudad fue esa visita guiadas y todo lo demás.
saludos
Abril 27, 2009 a las 4:53 pm |
Todo ello se celebró en Vitoria. En la entrada anterior, está la convocatoria que se hizo, con las actividades que se iban a realizar, incluyendo la visita guiada.